Acuden capitalinos a panteones para visitar a sus fieles difuntos

Lunes, 2 de noviembre de 2015 | 12:45 am
México, 1 Nov (Notimex).- En un mosaico amalgamado por brujas, santos y muertos, miles de capitalinos comenzaron a acudir a partir de hoy a los principales panteones de la Ciudad de México para enflorar y limpiar las tumbas de sus familiares en vísperas del Día de Muertos.

Y es que a pesar de tratarse de una tradición mexicana el ir a enflorar las tumbas de quienes partieron antes que nosotros es una costumbre que hoy en día varias personas fusionan con la celebración de Halloween.

Es por ello que no es raro encontrar a la entrada de los camposantos puestos que venden desde las tradicionales flores de cempasúchil, nube y terciopelo, hasta quienes ofrecen adornos con brujas, calabazas y monstruos alusivos a la fiesta anglosajona.

Tal es el caso de panteones como el Español, el Americano y el Francés, a cuyos recintos llegan familias enteras a adornar las tumbas de sus difuntos, pese que el precio de las flores se encareció por la celebración de Día de Muertos de 1 y 2 de noviembre.

La situación cambió con respecto a años anteriores, reconoce Miguel Angel, quien resguarda la entrada del panteón Español y que nos advierte de que el horario de ingreso seguirá de 8:00 a 16:00 horas tanto hoy como mañana.

“Después les pedimos que despejen el Panteón y luego soltamos a los perros”, refiere tras aclarar que uno de los problemas que se enfrentan en estos camposantos es el robo a criptas y tumbas.

En efecto, hoy en día la inseguridad afecta incluso a los muertos, pues sus tumbas quedan a merced de los ladrones que buscan despojarlos de los pocos objetos de valor con los que son sepultados.

“Pero no hay que ir tan lejos”, comenta Don Juan, un hombre de edad avanzada quien con dificultad, pero mucho cariño limpia la tumba de su difunta esposa, labor que sólo se limitará a eso, pues colocarle flores implica “un gasto de más”.

“Mi señora ya se fue, lo que le dí o no le dí eso quedó en el pasado. Pero si le pongo flores ahorita, al rato o mañana no faltará un vival que las tome y se las lleve para su tumba. Por eso yo mejor le pago una misa y le limpio su tumba”, comenta risueño.

De la tradición de recibir a los “muertos menores”, o a los “niños difuntos” son pocos los que lo practican en la capital del país. “Es el Día de Todos los Santos”, comenta Aurora quien junto con su familia ingresan a la capilla de “La Inmaculada Concepción de María”.

“Hasta mañana se celebra a los Fieles Difuntos, pero nosotros acudimos desde hoy porque mañana será todo un caos” argumenta antes de disponerse a rezar un rosario por sus familiares.

En efecto, a lo largo y ancho de dichos panteones son pocas las tumbas de los niños que se pueden hallar a primera vista, ya que la mayoría son criptas familiares en donde por igual fueron sepultados abuelos y nietos.

No obstante quienes todavía consideran al 1 de noviembre como el día de “los muertos chicos” no desaprovechan la ocasión y le compran un juguete, un globo o un rehilete a la entrada del Panteón Americano.

Lo curioso es ver que gran parte de estos adornos son con figuras de fantasmas, brujas y monstruos, pues el mercado ha sido invadido por estos productos.

Lo mismo pasa con algunas familias cuyos niños acuden al panteón disfrazados de duendes, zombies y espectros, y uno que otro de catrina o de catrín.

“A fin de cuentas, son niños, hay que dejarlos disfrutar estos días de fiesta”, revela Zoila, una joven madre quien asegura que desde el pasado viernes sacó a su hijo disfrazado a “pedir calaverita”.

Las nuevas generaciones actualmente inician la celebración desde el 31 de octubre con Halloween y siguen con Día de Muertos hasta al 2 de noviembre.

Pero de la verbena de otros años es poco visible, pues todavía es 1 de noviembre. “Hasta mañana es cuando viene la mayoría” dice Joaquín, quien junto con su esposa y sus dos hijas fueron a visitar la cripta de la familia Ordoñez.

Conforme avanza el día, el cual se caracterizó por sol otoñal y momentos de aire frío y nublados densos la gente recorre los camposantos, entre cuyas tumbas no faltan las que ya nadie recuerda.

Tristemente abandonadas, con lápidas rotas y letreros casi ilegible se encuentran aquellas tumbas de quienes partieron hace mucho y de los que ya nadie se acuerda, a pesar de que sus ruinas revelan vestigios de la suntuosidad que tuvieron en su tiempo.

Al igual se encuentran otras tumbas, que no siendo tan viejas se encuentran sin rastro de cuidado o mantenimiento, pues sus familiares prefieren pagar una misa en su memoria.

Así lo considera Teodora, mujer de tez dura y mirada melancólica, quien sale de La Capilla de las Ánimas, atrás de la Catedral Metropolitana, para dirigirse a misa de 12:00 con el Cardenal Norberto Rivera, quien aprovecha la ocasión para anunciar la visita del papa Francisco a México el próximo 12 de febrero.

“Es preferible hacer una oración por el descanso de quienes se nos han adelantado que llevarles flores que ya no podrán apreciar”, refiere Zoila mientras con su mano da palmadas a un libro de oraciones que lleva.

De esta manera, entre quienes iniciaron la visita de sus difuntos en la Ciudad de México se pueden encontrar toda una gama de tradiciones y costumbres, pero que al final de cuentas nos llevan a recordar que tarde o temprano nos habremos de unir con quienes partieron al más allá.

Por Erick Galicia Lozano

NTX/EGL/YSL-RMJ/MUERTOS15

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